Introducción Deuteronomio 21:10 Cuando salieres a la guerra contra tus enemigos, y el Eterno, tu Elohym, los entregare en tu mano, y llevares de ellos cautivos Debarim 21:10 Ki-tetse lamiljamah al-oyveyja unetano Adonay Eloheyja beyadeja veshavita shivyo. En la quinta alía de esta perashát nos encontramos con un pasaje que habla acerca de un tema difícil de tratar: el divorcio. Si hay temas que resultarían edificantes para nuestro espíritu, también hay temas que tienen que ver con una práctica de vida, la cual es necesario conocer cómo la legisla el Eterno y de qué manera evitarla, así también cómo se debe usar. En medio de la kehilá -iglesia correctamente: congregación- de Yehoshua, existen una infinidad de temas que no tienen un consenso generalizado por lo que, dependiendo de la corriente religiosa a la que se adscriban, es como se trata. Realmente es triste darse cuenta de esta terrible verdad, sobre todo porque detrás de cada postura, existirán patrones de conducta que marcarán a la denominación en cuestión; lo que es definitivo, es que sólo hay una verdad, ésta no la tiene religión o denominación alguna, sino que la verdad está en Hashem. Siempre será importante acudir a nuestra fuente de donde emana la voluntad de Hashem que es la Escritura, y pese a lo que crea la congregación donde se asista, será importante darnos la oportunidad de revisar y analizar cada una de sus posturas, pues si a algo hemos sido llamados tanto ustedes como su servidor, es a apegarnos a la verdad. Presentaré en esta ocasión los argumentos Escriturales y contextuales del divorcio para que cada lector se forme un criterio; si va a creer en algo, tenga un capítulo y un versículo para sustentarlo y no lo deje a la mera deducción como en muchos casos se hace. Temas de la Perashát Primera alía (21:10-21) Se describe la manera permisible que una mujer capturada en la batalla pueda casarse. Se protege el derecho de herencia del hijo primogénito. Se enseña la pena para el hijo que tomo el mal camino. Segunda alía (21:22-22:7) Se describe la ley sobre un hombre que fue colgado, la prohibición de usar ropas del sexo opuesto. Uno no debe tomar una pájaro y sus huevos; para tomar sus huevos se debe echar a la madre primero. Se habla sobre quien se encuentra propiedad ajena perdida. Tercera alía (22:8-23:7) Se enseña sobre la edificación de una casa. Está prohibido plantar un campo con una mezcla de semillas, arar con un buey y un burro al mismo tiempo, o hacer una ropa con lino y lana juntos. Una ropa que tiene cuatro esquinas debe llevar tzitzit en las esquinas. Se enseña sobre las relaciones inmorales. Cuarta alía (23:8-24) Se enseña la suerte de un esclavo que se escapa. Está prohibido la usura. Se le advierte a los Hijos de Israel en contra de hacer juramentos. Un trabajador puede comer de la fruta que está cosechando pero no llevarla a su casa. Quinta alía (23:25-24:4) Se enseña sobre las leyes de divorcio y segundas nupcias. Sexta alía (24:5-13) Se enseña cuándo un hombre recién casado está exento del servicio militar para poder estar con su mujer durante el primer año de casados. Se enseña la pena por secuestros. Está prohibido remover las señas de tzara'at. Se debe de pagar a los trabajadores inmediatamente. Séptima alía (24:14-25:19) Se enseña que los convertidos y huérfanos tienen derechos especiales de protección. Los pobres tienen una parte de la cosecha. Una corte puede imponer el castigo de latigazos. Un buey no debe ser maltratado mientras trilla; se le debe dar de comer mientras trabaja. Es una mitzvá para un hombre casarse con la viuda de su hermano si no hay hijos de ese matrimonio. Se debe ser honesto con respecto a las medidas de peso. Enseñanza El divorcio tuvo su razón de ser en la medida en que la sociedad formalizó el compromiso matrimonial; junto con este compromiso formal de unión de un hombre con una mujer también debería coexistir su contrapartida en caso de que se separaran. Ahora, antes de leer la quinta alía de esta perasháh donde se encuentra el tema a tratar, vayamos al Brit Jadashá -Pacto Renovado- para leer el encuentro que tuvo rabi Yehoshua HaMashíaj con los Fariseos: Mateo 19:3 Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? 4 Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, 5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? 6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Elohym juntó, no lo separe el hombre. 7 Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? 8 El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así. 9 Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera Los fariseos acuden a nuestro rabino Yehoshua por una sencilla razón: deseaban conocer su postura al respecto de este delicado tema y, desde luego, por si quizá le hallaran en alguna falta en cuanto a la interpretación que le diera a la Toráh. Y una vez más para todos aquellos que piensan que Yehoshua no era rabino y por lo tanto una autoridad, entonces, ¿para que un fariseo le haría una pregunta teológica a alguien sin autoridad?, para corroborar esto, sólo lean el siguiente pasuk -versículo-: "Lucas 5:17 Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar", los registros históricos de la época de los fariseos se encuentran precisamente en el Brit Jadashá por si alguno no lo sabe. He leído varios libros judíos en los que se cita una y otra vez al Brit Jadashá precisamente para corroborar su forma de vida, sus prácticas etc. Hay gente que toma estos datos como históricos desacreditando lo restante; pero una vez más se comprueba lo importante que fueron las opiniones vertidas por el rabino Yehoshua HaMashíaj para sus contemporáneos. Existieron dos grandes rabinos una generación antes de Yehoshua, que influyeron a toda la corriente farisaica, su influencia sigue vigente hasta nuestros días, ellos son: Hillel y Shammay, ambos tenían sus yeshivot -centros de estudio de Toráh- conocidos como: Bet Hillel y Bet Shammay. Gamaliel fue uno de los talmidim -estudiantes- de Hillel, ya lo hemos comentado en otras ocasiones, era un doctor de la Toráh que mostró su sabiduría al aconsejar lo que debían hacer con los apóstoles una vez que Yehoshua había subido con Avinu -Padre nuestro-: "Hechos 5:34 Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles". Este gran rabino Gamaliel fue a su vez rabino de Shaúl -Pablo- como lo leeremos a continuación: "Hechos 22:3 Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Elohym, como hoy lo sois todos vosotros". Es importante comentar esto, porque las escuelas de Hillel y de Shammay fueron decisivas en muchos casos en la interpretación de la Toráh siendo dos de las más reconocidas. Cuando los fariseos venían con nuestro amado Yehoshua deseaban hallarlo en una contradicción contra las normas establecidas por las escuelas de su época; sin embargo, el rabino Yehoshua con sus enseñanzas por supuesto que confirmaría en muchas cosas lo enseñado por estas yeshivot, y en otras tantas establecería sus interpretación que marcaría a sus seguidores; podríamos decir que nosotros estudiamos la Toráh conforme a Bet Yehoshua, y no por ello deja de ser judaísmo y mucho menos una religión nueva. En la Mishná, en Gittin 9:10, habla de las dos posturas adoptadas por las escuelas de Hillel y de Shammay en cuanto al divorcio, la de este último decía que un hombre no puede divorciarse salvo que encuentre en ella algo impropio o indecente; el Bet Hillel decía que el hombre se podría divorciar aun por la causa de que su esposa le quemara su comida. De estas dos interpretación relacionadas con el divorcio, como hemos notado, Yehoshua HaMashíaj estuvo de acuerdo en este caso con la Escuela de Shammay (aunque existen otros tantos casos que coincidió con el bet Hillel). Comprobaré en este estudio cómo es que los rabinos Shammay y Yehoshua estuvieron en lo correcto. Pero, ¿de dónde sacaron sus conclusiones los rabinos Yehoshua HaMashíaj, Hillel y Shammay?, precisamente de parte de la quinta alía correspondiente a la perasháh de esta semana: Deuteronomio 24:1 Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. 2 Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. 3 Pero si la aborreciere este último, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer, 4 no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Hashem, y no has de pervertir la tierra que Hashem tu Elohym te da por heredad. Enumeremos lo que nos enseña esta porción referente al divorcio: 1. Si un varón toma a una mujer para casarse y encuentra alguna cosa "indecente" en ella, le puede escribir carta de divorcio. 2. Si el marido realiza la carta de divorcio deberá entregársela en la mano y despedirla. 3. La mujer con esa carta de divorcio se podrá casar nuevamente. 4. Si el segundo hombre con el que se case, también le da carta de divorcio, el primer esposo no podrá volverla a tomar como esposa porque es abominación a Hashem. 5. Si el segundo hombre con el que se casa se muere, tampoco el primer esposo podrá volverla a tomar como mujer por cuanto es abominación a Hashem. Ahora comentaré cada punto: 1. La llamada carta de divorcio en hebreo se le conoce como: "Sefer Kritut", provoca que exista una formalidad en la separación del vínculo matrimonial; sin embargo, este acto de "kritut" se ejecutaba mediante una acto físico que se conoce como: "Garash", traducido al español como: "repudio" o para que se oiga mejor: "despido". La ejecución de ese kritut -divorcio- se hacia mediante un Garash -repudio-. Y todo ello debía ser avalado mediante el: sefer -rollo o carta-. Existen sus correspondientes vocablos en el griego del Brit Jadashá para la palabra: "Sefer Kritut" en el griego: "Biblion apostasion"; y para: "Garash" su correspondiente palabra griega es: "Apoluo". Debemos estudiar contextualmente estas palabras junto a las relacionadas para formarnos una opinión. Se establece en la Toráh que el divorcio sólo se podría llevar a cabo si se hallaba en la esposa algo "indecente" (obviamente en la traducción al español) es aquí donde entra el porqué de la interpretación de nuestro amado Yehoshua HaMashíaj y por supuesto de Shammay. El vocablo hebreo que se tradujo al español como: "indecente" es: Ervah (ayin, resh, vav y hei), que se traduce en otras ocasiones como: desnudez; también hay otras palabras hebreas que se traducen al español como: desnudez, como lo son: Maor (Mem, ayin, vav y resh), Maar (mem, ayin y resh), y Eyrom (ayin, yod, resh y mem); sin embargo, el vocablo que aparece en Debarim 24:1: Ervah a diferencia de los demás, tiene una connotación que no nada más implica la desnudez física sino también el hecho de un contacto sexual impropio, y para que lo entendamos bien, aquí están algunos pasukim -versículos- en donde aparecen algunos ejemplos: Levítico 18:6 Ningún varón se llegue a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Hashem. Levítico 18:8 La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre. Levítico 18:9 La desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no descubrirás. Cuando traducen al español la palabra "desnudez" en los anteriores pasukim, en hebreo se usa la palabra: Ervah, podrás notar que la connotación que tiene es de una relación sexual impropia. Es explicable con lo anterior porque Yehoshua dictamina que ese "Ervah" o "indecencia" tiene que ver con el hecho de haber tenido una relación sexual ilícita, que bien pudiera ser por incesto, relaciones prematrimoniales, adulterio o cualquier otra forma de relación reprobada por la Toráh; entonces, el marido sólo podría repudiarla si encontraba que su esposa al tener contacto íntimo por primera vez, previamente había sido envilecida. Lo anterior confirma la interpretación hecha por Yehoshua HaMashíaj en torno a la causa válida del divorcio. 2. Los recientes sucesos en el medio oriente, concretamente en Irak, han resaltado en México las condiciones de abuso en las que viven las mujeres musulmanas, no estoy generalizando nada, sino nada más enuncio lo que he escuchado en algunos medios: dijeron que los hombres tienen en su potestad divorciarse por cualquier causa e incluso sólo bastaba con que tomaran el teléfono y le avisaran que ya no sería su esposa, o le mandaran decir con alguien. No es así en la Toráh, el Eterno obligó al hombre en caso de que dejara a su esposa que él cumpliera un trámite formal, y que llevara él la responsabilidad de entregársela en su mano y de despedirla, cumpliendo así él mismo con su responsabilidad. 3. Una mujer divorciada de acuerdo a la Toráh es posible que se vuelva a casar, y por lo tanto, su nuevo matrimonio será bendecido por Hashem ya que El así lo permitió. Si una mamá me preguntara: ¿Rabino es aceptable que mi hija se case con un divorciado? O ¿Que mi hijo se case con una divorciada? La respuesta es: SÍ, no por ello quiere decir que es lo deseable; es decir, el Eterno lo permite sobre todo porque en su sabiduría sabe que entre los hombres acontece; pero por supuesto eso no sería lo esperado para un joven o señorita que nunca han contraído matrimonio. He visto a muchos hijos e hijas que por la ignorancia de esto se han quedado sin familia por haberse casado con alguien divorciado, existe un prejuicio en torno a este tema tan importante y piensan que ante el Eterno están en pecado; no es así, si Hashem lo permite los padres tendrán la obligación de apoyar a sus hijos y nunca provocar una ruptura con ellos. Este punto lo ampliaré más adelante; sólo quiero por ahora que quede claro que nosotros no debemos hacer lo que Hashem nos prohíba tácitamente en Su Palabra; y por supuesto hacer lo que tácitamente se escribe. No es razonable que los hombres prohibamos cosas que Hashem ha permitido y mucho menos utilicemos Su nombre para prohibirlo; si tú alguna vez dices la conocida frase: "Es que Elohym dice..." y no tienes un capítulo y un versículo para apoyarlo, ¡ten mucho cuidado!, estás usurpando Su Nombre. Ahora, entendamos que esto no es necesariamente porque Hashem lo quiera, sino porque sabe que entre los hombres se presentan estas situaciones. ¿A quiénes se les prohibió tácitamente en la Escritura no casarse con repudiados? Sólo a los cohanim - sacerdotes-, es decir los que por sus venas corre sangre de la familia de Aarón. Pero por favor, no espiritualices las Escrituras en este tenor, ya que un cohen -sacerdote- es aquel que tiene el derecho de servir en el Santo Templo: Levítico 21:7 Con mujer ramera o infame no se casarán, ni con mujer repudiada de su marido; porque el sacerdote es santo a su Elohym. 4. Si vuelve a quedar sola la mujer, por haberse nuevamente divorciado o quedado viuda no podrá volverse a casar con su primer marido. La razón de esto es que el matrimonio es un acto santo, tan es así que se le conoce como: "kidushim" -santificación- a la boda, y al momento de que el hombre se une a la mujer pasan a ser una carne; si la abandonó y otro hombre la tomó para sí, entonces ese acto de santificación se mancha por cuanto otro hombre ya la tocó. Es abominación por lo tanto en nuestro pueblo, esto, no debe ocurrir. 5. Es igual al punto 4. La Legislación para Matrimonios en Donde Ambos son Hijos Ahora regresemos a la enseñanza de Yehoshua: Mateo 5:31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. 32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio Yehoshua HaMashíaj, enseña que la única causal para el divorcio es: el adulterio; sin embargo, debemos entender que esta enseñanza sólo está dirigida para hijos, es decir, Yehoshua no estaba en ese momento enseñando a judíos y a gentiles, o mejor dicho a hijos y a no hijos, ¿verdad?, sino que Yehoshua estaba legislando para cuando un matrimonio estaba compuesto tanto por un marido como por una mujer creyentes. No hay por ello contradicción en lo dicho por el rabino Shaúl, y que más adelante trataré. Esto que comento es muy, muy importante que lo entiendas, porque muchas veces los creyentes, les queremos meter la Biblia hasta por las narices a la gente que conocemos y usamos frases como: "Tienes que hacer esto porque la Biblia dice..." o, " No debes comer esto porque la Biblia dice..." y esto, amados del Eterno, NO ES CORRECTO, pues la Biblia es para nosotros Sus hijos, y no para aquellos que no le han conocido , sólo nosotros tenemos la obligación de guardarla y no todo el mundo. Ahora, ¿para ellos también sería buena que la guardaran?, ¡sí!, es lo deseable; pero de ninguna manera tiene el carácter de obligatorio para la gente que no conoce de Hashem. Así que guárdate de imponérsela por la fuerza a tu suegra, hermanas, tíos, primos que no son creyentes porque para ellos no es por lo pronto. Si seguimos analizando el pasaje notaremos algo importante: ¿Qué pasa cuando el varón decide dejar a su mujer por una causa diferente al adulterio? Hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada comete adulterio, ¿por qué?, bueno pues lo que sucede es que el vínculo matrimonial que es santo, no ha sido profanado, y por lo tanto su vínculo está firme, por lo tanto, al "repudiar" o "despedir" a la mujer la envía a cometer adulterio. La única causal de divorcio válido para cuando ambos son hijos del Eterno es el adulterio; sin embargo en el Brit Jadashá se complementa este asunto, contestando la pregunta: ¿Qué pasaría si aun el matrimonio decide separarse sin que medie el adulterio? Bueno pues la respuesta es: que es posible, "separase" mas no "divorciarse"; esto no será válido para volverse a casar en una segunda instancia, ya que eso les llevará al adulterio: 1 Corintios 7:10 Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; 11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. Una de las causales de divorcio en México es: la incompatibilidad de caracteres, esto sería parecido por asemejarlo de alguna manera a las leyes humanas, sólo que no se aprueba como tal en un "divorcio", sino que solamente es una "separación" definitiva sin la posibilidad para cualquiera de los cónyuges de volverse a casar. ¿Por qué Hashem permitió el divorcio?, por la dureza del corazón del hombre, esa fue la causa, que quede bien claro no es porque El lo desee, pues Su voluntad siempre fue que el hombre y la mujer al unirse fueran una sola carne durante toda su vida. Leamos otro de los evangelios que trata el mismo tema, pero añadiendo aspectos importantes: Marcos 10: 2 Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer. 3 El, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? 4 Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla. 5 Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; 6 pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Elohym. 7 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, 8 y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. 9 Por tanto, lo que Elohym juntó, no lo separe el hombre. 10 En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo, 11 y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; 12 y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio. La palabra: dureza de corazón en griego es: Sklerokardia que proviene a su vez de: Kardia que se traduce al español como: corazón y Skleros: "duro". Hace algunos años cuando estudiaba acerca de la "dureza", me di cuenta que existía en este caso algo con qué compararla, es semejante a una callosidad; por ejemplo, si haces trabajos manuales primero te sale una ampolla y después la parte lastimada se empieza a curtir y entonces se endurece, ¿qué tan sensible es cuando se endurece?, casi nada, si te pellizcas en donde tienes el callo, la piel se vuelve insensible y soporta el maltrato del trabajo. Ahora, llevémoslo esto al corazón, lo que sucede es que debiendo realizar la función de servir de un repositorio de la voluntad de Hashem y transmitírsela a la mente, al endurecerse no cumple su función, y entonces la mente deja de oírlo, por esto Hashem permite el divorcio en el hombre, sabiendo de antemano que si no lo legisla de todos modos el hombre lo hará y entonces habrá más perjudicados. Reconozcamos que Hashem deseó que el hombre y la mujer durante toda su vida fueran una sola carne, esa sí es la voluntad de Hashem. En el pasaje anterior me encontré con algo que me dejó sorprendido: cuando investigué en algunas fuentes de nuestro pueblo al respecto de las opiniones del divorcio, me di cuenta que era generalizado el entendido de que un varón puede repudiar a su mujer; pero, ¿qué sucedía si una mujer repudiaba a su marido, era válido?, para algunos sí, y para otros no, y es que la confusión radica en que contemporáneamente es permitido, de ahí que en el verso 12 nos revela el asunto nuestro rabí Yehoshua: Mateo 10:12 y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio. Con esto pude comprender que aun en los tiempos de Yehoshua había mujeres que repudiaban a sus maridos, y esto al conocerlo, daría mucho descanso en cuestión de culpas que tienen muchas mujeres que por azares de la vida han pasado por este hecho. La Legislación para Matrimonios en Donde Ambos son Hijos Previamente escribí que la Biblia legisla la sana convivencia entre hijos. ¿Qué sucede en una relación de un hijo con un incrédulo? Pues bien, la Biblia marca la pauta; pero sobre todo las leyes humanas son las que decidirán, la Escritura en muchos casos saca a luz qué se debe hacer en relaciones desiguales, o como son llamadas: "en yugo desigual". Rabí Shaúl aclara el proceder en las relaciones de "yugo desigual": 1 Corintios 7:10:12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. 13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. 14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. 15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Elohym. 16 Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer? Las reglas quedarían así: 1. Si un creyente tiene una mujer no creyente y ella no desea separarse, no se debe separar. V.12 2. Si una creyente tiene una esposo no creyente y él no desea separarse, no se debe separar. V.13 3. El cónyuge incrédulo es santificado a través del creyente, así como los hijos. V.14 4. Si el cónyuge no creyente desea separarse, entonces es posible hacerlo porque en tal caso no está sujeto a servidumbre. V.15. 5. Todo esto se ha permitido por que no hay garantía de que el cónyuge no creyente se convierta V.16 Entendamos que Hashem no deseó nunca que se casaran con incrédulos, tan es así que ordenó tajantemente que no se casaran de nuestro pueblo con gente de naciones paganas; pero una vez más, sabía que sucedería y debido a ello tenemos la pauta, no nada más para hacer, sino también para aconsejar a otros. Conclusión En los países latinos, los hombres tenemos un severo descrédito por su triste proceder dentro del matrimonio en el que se crea un circulo vicioso en donde el hombre al no cumplir con sus responsabilidades la mujer sale a dar la cara, y entonces el varón bonachonamente le cede sus obligaciones ya que le permite a él una comodidad sabiendo que será la mujer la que suplirá su papel. Desgraciadamente en medio de nuestro pueblo no hay mucha diferencia, hay mujeres que mandan a sus hombres, hombres que no cumplen su papel de: proveedor, protector y mucho menos de amantes de su familia; pero con todo ello, no debe morir la esperanza que podamos levantar a las generaciones que están por venir y entonces verdaderamente hagamos la diferencia. Tengo un sueño, y es el ver que mis dos hijos: Jiram Obed y Yoshiyaju Ebed, sean de grandes unos verdaderos hombres, y sus esposas sientan que tienen a su lado a un hombre en toda la extensión de la palabra, ruego al Eterno que me permita verlo. El rabino Eleazar, miembro del Bet Hillel en la Guemará dijo: "Cuando un hombre se divorcia de su primera esposa, incluso el altar vierte lágrimas" Sólo resta que leamos uno de los pasajes mas impactantes relativos al divorcio, y que Hashem tenga misericordia de nosotros y de nuestros matrimonios: Malaquías 2:13 Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Hashem de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano. 14 Mas diréis: ¿Por qué? Porque Hashem ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. 15 ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Elohym. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud. 16 Porque Hashem Elohym de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Hashem de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales. ¡Shabbath Shalom!